
ARAGÓN
Aragonés o fabla aragonesa
En la Comunidad Autónoma de Aragón se hablan tres lenguas: castellano, catalán y aragonés. De estas tres, la única que es exclusiva de dicha Comunidad Autónoma es el aragonés, reconocido legalmente por el Estatuto de Autonomía y la Ley de Lenguas de Aragón. No obstante, la UNESCO lo ha declarado lengua en peligro de extinción debido al desconocimiento generacional cada vez mayor que sufre.
Actualmente se habla aragonés sólo en el Norte de Aragón. Esta Comunidad consta de una población de casi un millón y medio de personas, de las cuales se estima que sólo diez o doce mil tienen al aragonés como lengua materna y lo usan en su día a día, y entre cuarenta y sesenta mil personas estarían los hablantes que conocen dicha lengua y la usan de una manera muy castellanizada. La situación de Aragón sería por tanto de diglosia, sin lugar a dudas en perjuicio de la lengua autóctona.
La historia del aragonés comienza en el latín, pues se trata de una lengua romance. En la Reconquista de la Península Ibérica por los pueblos cristianos, iniciada en el año 722 (batalla de Covadonga), las lenguas romances jugaron un papel importante. El aragonés comenzó a expandirse hacia el Sur junto con las fuerzas cristianas, igual que hacían el gallego-portugués y el astur-leonés, otras dos lenguas romances nacidas en el seno de la multiculturalidad y del multilingüismo característico de la Península. Finalmente, el aragonés se quedó en el territorio que hoy pertenece a la Comunidad Autónoma de Aragón. Así pues, la literatura en aragonés se remonta a la Edad Media, a partir del siglo XII. De la literatura aragonesa cabe destacar a Johan Ferrández d’Heredia (siglo XIV) -véase la imagen superior-, eminente estudioso que tradujo al aragonés los clásicos grecolatinos.
Sin embargo, ya en la Edad Media se daban los prejuicios que hoy existen sobre el aragonés. Hay que recordar que en la Corona de Aragón entró una dinastía castellana, lo que conllevó el desplazamiento de la lengua autóctona, sustituida por el castellano. Es en esta época cuando comienza a considerarse una lengua rústica y situada fuera de los márgenes de la cultura, consideración prejuiciosa que ha llegado hasta nuestros días.
A partir de 1975 y con la llegada de la democracia, las poblaciones españolas hablantes de otras lenguas distintas al español comenzaron un movimiento de reivindicación y reconocimiento de sus lenguas. Aragón también se sumó a dicho movimiento, razón por la que el progreso en los últimos años es más que evidente. El reconocimiento del aragonés como lengua autóctona dio lugar a la primera gramática aragonesa en 1977, escrita por Francho Nagore, poeta de versos aragoneses. La literatura en lengua aragonesa también ha proliferado y ha sido uno de los elementos determinantes en la lucha por el reconocimiento lingüístico del aragonés; destacan nombres como Ánchel Conte, Eduardo Vicente de Vera, Francho Rodés, María Pilar Benítez Marco, etc. En el mundo de la música son también muchos los que han contribuido a la causa. En la actualidad son numerosos los grupos y cantantes aragoneses que defienden su lengua en sus composiciones musicales; un ejemplo de ello es el grupo La orquestina del Fabirol. Sin embargo, los aragoneses aún no han obtenido resultados en los medios de comunicación y en la Administración, donde escasea el uso del aragonés.
Finalmente, en el mundo de la educación también se han producido avances notables. En la zona del Alto Aragón se enseña aragonés en infantil y primaria, y en el mundo universitario, aunque aún no exista un área de Filología Aragonesa, sí se imparte un Diploma de Especialización en Filología Aragonesa, en la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación, en el Campus de Uesca, cuya finalidad es formar a profesores de lengua aragonesa para los centros de infantil y primaria donde se esté enseñando.
Patués o benasqués
En el extremo oriental de Aragón existen las llamadas hablas de transición catalano-aragonesa. Se encuentran en una estrecha franja que desciende desde el Valle del Benasque hasta San Esteban de Litera. En esta zona, el entrecruzamiento de fenómenos catalanes y aragoneses (no producidos de manera homogénea) da lugar a unas modalidades de gran interés lingüístico.
Los habitantes del Valle del Benasque designan con el término “patués” a las hablas que utilizan en el ámbito coloquial. En los últimos años, la zona benasquesa ha desarrollado una interesante literatura vernácula, en la que sobresalen nombres como José María Ferrer, Carmen Castán y José Antonio Saura. También se han impartido varios cursos para promover el empleo del patués; desde el curso 1997-1998 estas actividades docentes han sido organizadas a través de un convenio suscrito entre los órganos locales de gobierno y la Diputación General de Aragón.
Como curiosidad, se ha de mencionar que en el año 2015 se estrenó la película Palmeras en la nieve, dirigida por Fernando González Molina, que en una de sus escenas se habla precisamente en patués. En el siguiente enlace se puede ver dicha escena https://vimeo.com/207779866.

